martes, 17 de junio de 2008

"Incest is Like a drug I" - Karla Patricia López de Luna

Nombre: Karla Patricia López de Luna

Título: "Incest is Like a drug I"

Resúmen:
Algunos momentos especiales de los gemelos Kaulitz. Muy "especiales"...¡advertencia! El leer esto puede causar adicción...

Género: General, romance, erotico.

Clasificación: Mayores de 18 años.

Capitulos: 5



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"Incest is like a drug"

Capitulo I "Jabón perdido".

Tom otra vez estaba escondido de su madre para evitar que le obligara a bañarse, le parecia tan aburrido y pensaba que tenia otras mejores que hacer que desperdiciar ese tiempo en mojarse y tallarse con ese molesto estropajo.

Cuando se bañaba junto con Bill por lo menos era divertido. Su hermano menor siempre ayudaba a su madre a encontrar al mayor de los gemelos para que este se bañara él se ensuciaba mucho más de la cuenta y el olor se volvía algo desagradable y en ocasiones insoportable para el menor de los gemelos. Por fin encontró el menor a su hermano pero este lo empujo haciendo que Bill cayera al suelo, Tom aprovechando el momento salio corriendo al patio que era mojado por el regador automático Bill sin darse cuenta de eso corrió hasta donde su hermano, Tom lo jaló hasta un charco de lodo metiéndole su cara en él, riéndose a carcajadas Tom se levanto para huir pero antes de eso Bill le tomó de una de sus piernas haciéndolo caer igual en el lodo.

Ambos gemelos estaban ya frente al baño.

-Mejor que se bañen juntos esta vez sino ensuciaran todo el piso —dijo su madre suspirando de camino al baño, los gemelos habían dejando su caminito y ella tenia que pasar el trapeador por los azulejos de la casa nuevamente.

-¡Pero mamá!, ya somos muy grandes para bañarnos juntos —replicó el menor, Tom no articulaba palabra alguna.

-Solo será esta ocasión Bill, pueden esperar sus turnos pero mejor que se bañen los dos de una vez—su madre tomó la cubeta entre sus manos para comenzar a relimpiar el piso.

Bill suspiró mirando con enojo al causante de todo: su hermano mayor. Ambos entraron, cada uno con su toalla en su brazo colgándola en un tubo después. Bill colocó sus ropas sobre el lavadero mientras que Tom puso las suyas sobre la tapa del excusado.

El menor recargo su cuerpo en la pared.

–Tú báñate primero-- dijo Bill a su mayor, él se empezó a reír.

-Hazlo tú, no seguiré tus ordenes-- pronunció el mayor poniendo parte de su peso en las orillas de la tina.

-He dicho que tú primero ¡en primera tú fuiste el causante de todo esto!—gritó Bill empujando a su hermano, que en vez de recibir la respuesta de su agresión por parte de su hermano, Tom solo comenzó a reírse. – ¿La mugre te ha comido el cerebro?-- preguntó el menor al escuchar esa risa sin aparente sentido de su hermano.

-Naaa, solo que… ha sido divertido mirarte ahí como un puerquito, oink oink-- imitaba Tom, poniendole sus manos llenas de lodo encima del rostro de su hermano menor para ensuciarle más.


-¡Ya¡ ¿También quieres mascarilla?—dijo Bill, embarrándole también lodo a su hermano, ya riéndose y mas relajados Bill nuevamente le propuso a su hermano que se metiera primero.

-Ah… esta bien, da igual-- se ridió Tom, puso sus manos en los bordes de su playera comenzando a subirla por su propio cuerpo, al quitársela por completo miró como Bill tenia la vista en otro lado.

-¿Qué pasa?-- preguntó Tom al notar eso, instantes antes de que comenzara a quitarse la playera Bill tenia puesta su mirada encima él.

-Na… nada—articuló Bill poniendo sus brazos tras su nuca.
Tom rió.

-¿Te da pena? Pero si nos hemos visto así un montón de veces.

-No es lo mismo… solo báñate y ya-- dijo Bill sin dirigirle la mirada siquiera, Tom se quito sus pantalones y fue frente a su hermano quitándole esa playera negra de golpe, Bill por la sorpresa no pudo reaccionar, justo cuando se dio cuenta ya estaba sin la parte superior de su ropa.

-¿Ves? somos iguales, no tienes de que avergonzarte como si tuviera algo que tú no-- dijo Tom caminando hacia las llaves de la tina y advirtió a su hermano: Ni pienses en ponerte la ropa otra vez, sólo desvístete.

-Esta bien, como sea-- algo avergonzado Bill se quito sus pantalones y dejo de lado sus tenis avanzando hasta estar a lado de su hermano mayor que tenia su mano en el agua que llenaba la tina verificando si la temperatura era correcta, unos minutos más tarde el agua ya estaba bien, Tom se quito la única prenda que le quedaba y se metió con lentitud en esa tina en dónde con facilidad cabían ambos gemelos.

-Métete ya Bill, el agua se enfría—Bill con un sonrojo leve en sus mejillas, quito con lentitud sus boxers cortos dejándolos tirados en el piso del baño, sentándose del lado opuesto en donde se había acostado Tom dentro de la tina.

Tom busco con sus ojos una pequeña botella mientras que Bill tomando agua entre el hueco que se hacia al unir ambas manos mojaba su cara para quitar el lodo, Tom miraba atento como su hermano menor con la yema de sus dedos alejaba el lodo. Tom se acerco al cuerpo de su hermano, Bill se sorprendió ante la inesperada cercanía, se quedaron mirando fijamente algunos minutos hasta que el mayor puso sus manos sobre los cabellos cubiertos de suciedad de Bill acariciandolos, pero de pronto Tom con sus manos hundio la cabeza de su gemelo bajo el agua, Bill luchaba por salir y con sus piernas empujo a su hermano mayor que se burlaba sin disimularlo. Bill quito de enfrente el cabello que se le habia pegado a la cara por el agua que ya se encontraba turbia devido al lodo disolvido.

-Jajaja mira, asi hasta te pareces a Samara-- dijo Tom recordando esa chica espeluslante de aquella pelicula japonesa que tenia sobre su rostro todo ese largo cabello negro y que ahora era la viva imagen de su hermano menor, Bill no dijo nada sólo abrió las llaves de agua para cambiar esa agua sucia por una más limpia, Tom volvio a su busqueda, no tardo mucho en encontrar ese recipiente y cuando el agua volvió a hacerse cristalina por unos instantes Bill miraba el cuerpo de su hermano mientras que este estaba distraído abriendo esa botellita en sus manos.

“Si que se esta empezando hacer la diferencia… en algunas partes” pensó Bill sin poder quitar la mirada de la parte baja del cuerpo de Tom que se podía mirar a través de lo cristalino del líquido de la tina.

-¿Vas a echarle burbujas? Pareces un niño pequeño—se quejo Bill tomando el estropajo y el jabón para comenzar a quitar las costras de lodo que no se iban de su piel.

-Son relajantes, y… -- Tom agarró en su mano un montón de burbujas que el agua habia formado y se las soplo a su hermano, Bill las recibió en la cara y se las quito con el borde de su mano.

-¡Tonto! – dijo Bill sonriendo y haciendo lo mismo que su hermano después de un rato Bill siguió con lo suyo de tallar su cuerpo, Tom tenía ambos de sus ojos colgados en cada movimiento del chido de cabellos oscuros. Como los dedos delgados de su hermano menor recorrían su propia piel mirando el brillante reflejo que le daba el agua impregnada y esas gotas que se quedaron ahí caprichosas de no querer volver a la tina por tener la fortuna de quedarse un momento más en la suave piel de su hermano. Tom volvió a mojarse su rostro para alejar y quitarse esos pensamientos que invadian su mente por completo con más regularidad, miraba a su hermano y sentía una sensación extraña en el estomago, por eso iniciaba peleas con su hermano menor para tener esa mayor cercanía sin que Bill pensara algo más, pero... ¿Qué más podría pensar? Son hermanos, aunque Tom quisiera tocar de otra forma esa piel, no podría.

-Tom, ¿te pasa algo? Estás muy callado-- dijo su hermano, Tom no habia percibido que su mirada estaba fija a los ojos de Bill, un escalofrió recorrió su espalda en segundos al encontrarse con la mirada castaña de Bill.

-No es nada… pásame el estropajo-- mencionó Tom estirando un poco más su cuerpo hasta que sus piernas sintieron tocar un poco del cuerpo de Bill que seguía del lado opuesto de la tina.

-Si, espera…-- Bill paso ese estropajo por encima de su vientre, a lo que a los ojos de Tom pareció ser algun tipo de provocación, pero... no podía ser, Bill no podría estarle provocando… ¿o si? No, su hermano era todo un santo a comparación de él, no seria capaz.

-Date prisa-- ordenó el hermano mayor recargando su cabeza en sus brazos recostándose más en la tina haciendo que el menor quedara casi justo entre sus piernas.

Bill le miro con un poco de enojo y recorrió con ese estropajo su cuello y pecho de una manera lenta, haciendo que Tom sin darse cuenta lamiera sus labios. A Bill le gustaba provocar, le era más divertido hacerlo con su hermano sólo era un juego entre ambos, del que quizás el mayor desconocía que él era la victima.

El menor tenia la seguridad que toda su familia pensaba que él era tan inocente, era verdad que no era disimulada la vergüenza que le causaba hablar de los temas que Tom hablaba tan abiertamente y tampoco era fingido el bochorno al estar con su hermano desnudo con el montón de hormonas que le dominaban provocándole cosas que no eran. Pero Bill podía manejar de una manera brutal las reacciones de los que le miraban para hacerse desear, que pensaran que no lo hacia a propósito y de una manera, aún más, le quisieran tocar.

Jamás pensó que seria peligroso, él jamás se atrevería más que a provocar a su hermano, y su hermano no haría más que mirarle, no pensó en hacer algo más. Ése fue el problema: no pensar.


-Toma—dijo el chico menor extendiéndole el estropajo ya enjuagado y con el jabón encima a Tom, cuando la mano de Tom le arrebato el estropajo, el jabón cayo en algun lado del fondo de la tina.


-Maldición…. Ahora tú lo buscas-- dijo Tom con algo de fastidio.


-¿Yo? Buscalo tú, por tu culpa se ha ido al fondo—se defendió Bill, ambos suspiraron y se miraron.Inclinándose y poniéndose a gatas dentro de la tina, Bill comenzó a buscar palpando en el fondo, Tom sin cambiar su posición más que de hacer su espalda a una posición más recta buscaba de igual forma que su hermano ese jabón.

-Quien lo encuentre primero gana-- dijo el menor, le gustaba hacer competencias con su hermano, en las de fuerza Tom en su mayoría salía victorioso pero quizás en esta Bill le ganaría y se lo recalcaría en su cara una semana al menos.

-¿Y qué ganara?—preguntó curioso el mayor.

-Mmm-- Bill se sentó de nuevo en la tina, con sus piernas flexionadas.– No lo se, sólo la gloria-- dijo Bill,– te dejare un tiempo para que tú lo busques, sino lo encuentras en ese tiempo y yo si, tú serás el perdedor-- Tom asintió estando de acuerdo.

Bill se relajo mirando como su hermano se ponía en la posición que el estaba anteriormente, a gatas. Miraba curioso y divertido todos los gestos que cruzaban por la cara de su hermano mayor, a pequeños pasos se iba acortando la distancia entre los dos, Tom seguía palpando en el fondo de esa tina sin encontrar rastro alguno de ese jabón, en uno de tantos sus dedos rozaron la piel de su hermano, este no hizo reacción alguna.

-Vamos Tom, se te acaba el tiempo-- dijo Bill, Tom busco alrededor de donde se encontraban las piernas de su hermano menor, cuidando no tocarlas...o al menos no mucho, aunque después de la tercera ocasión en que accidentalmente rozó su piel contra la de las piernas de su gemelo dejo que sus manos tocaran por completo uno de los muslos de la pierna de Bill, causando en Bill esas sensaciones en su estomago, el menor puso sus ojos en los de su hermano, no se decían nada y Tom no alejaba su mano del contacto.

-Lo… lo siento-- dijo Tom al fin siguiendo con su búsqueda, Bill mordió su labio inferior, un deseo estaba formándose en Bill y el calor que a parte brindaba ese cuarto de baño lleno de vapor no ayudaba mucho a calmarlo.

Tom se inclino má s hacia delante, se dio cuenta que ya tenia en frente el rostro de su hermano, este último recorrió sus labios con su lengua, luego le pregunto con un tono extraño en su voz: -¿No lo has encontrado aún Tomi?-- El mayor sintió que quería romper la cercanía más que en ningún otro momento con su hermano. Pero volvió a donde el estaba desde un principio.

-Sigues tú, haber si tan acá eres-- el mayor se estaba enojando al pasarle el pensamiento de que Bill parecía moverle con cuerdas invisibles cada una de sus emociones, quizás sólo estaría imaginándolo.
El menor sonrió, puso ambas de sus manos frente a él, inclinándose poco a poco, recorriendo su lado de la tina, Tom le daba vistazos, aunque el deseaba que su mirada estuviera fija a la de su hermano y al pasar los segundos eso le parecía insuficiente.

Observaba la espalda de su hermano, como le gustaria recorrerla con su boca. Y sus piernas que en cuanto más se arrimaba a él, se miraban mejor, las quería tener entre sus manos al igual que su….

-¿Qué tanto miras Tom?—cuestionó el menor, Tom no le respondió nada, Bill seguía buscando se estaba desesperando, no podría encontrar ese tonto jabón por ningún lado y al mirar el enfado de la cara de su hermano mayor sonrió de una manera divertida al pensar en algo mejor que esta pequeña competencia.

Bill puso sus piernas en medio de las de Tom quedando a penas a unos centímetros de distancia entre los pechos de ambos.

-¿Ahora que haces Bill?—preguntó con fastidio fingido el mayor.

-Buscando el jabón ¿pues qué más haría?-- Bill con unos ojos inocentes puso sus manos entre las piernas de su hermano imaginándose lo poco que le faltaba para alcanzar otra parte más de su cuerpo, Tom movió su cuerpo algunos centímetros hacia atrás.

-No te muevas, ¿qué tal si o aplastas?-- dijo Bill cerrando sus ojos, sin disimular tocaba en más de una ocasión las piernas de su hermano, en una de esas apretó un poco el agarre, en otra le paso sus uñas sobre su piel, Bill dejo de tocar las piernas de su hermano según él por accidente, y se pego mas a su hermano puso sus manos una a cada lado de su hermano, quedando el rostro de Tom en medio de sus extremidades.

-…¿Bill?-- fue lo que pudo pronunciar su hermano mayor, no podría guardar por mucho más tiempo el control, Bill puso su boca cerca del cuello de su hermano y sus manos se pegaron a la espalda de su hermano mayor, bajando poco a poco hasta llegar a sus glúteos.

-Veamos si aquí esta el jabón travieso…-- susurró Bill directamente al oído de su hermano gemelo. Tom apretaba sus manos para poder aguantar ese impulso que le gritaba su piel que hiciera.

Las manos seguían buscando por detrás de su hermano gemelo, Bill para ponerse aún más cómodo se sentó sobre el regazo de su hermano juntando sus entrepiernas, Bill disimulo no sentir nada mientras que de la garganta de Tom habia salido un pequeño sonido el cual su hermano menor quería escuchar otra vez.

-Que raro, no está , ¿será qué lo he buscado mal?-- dijo Bill tomando su mentón con una de sus manos, puso la otra sobre el hombro de Tom para comenzar a moverse lentamente en vaivén sobre su hermano, teniendo como excusa, buscar una mejor posición para encontrar el jabón.

-Ya basta Bill…-- suplicó su hermano, Bill miro sus ojos, en ellos se reflejaba con intensidad algun brillo extraño.

-¿Qué tienes Tom?-- preguntó ya algo temeroso el menor, él presentia que sus ojos tenian la misma expresión que Tom, le daba miedo lo que pudiera ocurrir después.

-Creo que si te pegas más… podrás mirar mejor atrás de mi—susurró Tom haciendo que la cercania de sus cuerpos se estrechara más, con un brazo rodeo su cintura y mientras el otro estaba ocupado ya que su mano estaba fija en el trasero de Bill.

-..Tom…-- apenas pudo pronunciar Bill antes de que su cuerpo le pidiera moverse sobre su hermano, rozándose, haciendo crecer segundo a segundo el deseo que sentían de probar sus pieles.

Aunque la distancia entre sus cuerpos ya era casi nula, ambos sentían la necesidad de acercarse aún más, que el calor que el otro les brindaba era tan adictivo que pedían más y más, Tom dejándose llevar por todo su deseo se inclino sobre su hermano dejándolo debajo de él, estando la mitad del cuerpo de Billcubierto por el agua y el justo encima.

Dejo que el menor mordiera su cuello y el lóbulo de su oreja, sintiendo el placer de esas cargas eléctricas que le mandaban a querer máss y más de su hermano.
Tom mientras que Bill le mordía todo lo que su boca pudiera alcanzar, pasaba su lengua sobre el pecho de su hermano y ponía en su boca los dedos de su hermano recorriéndolos uno a uno con su lengua, rodeándolos con suavidad y unos segundos después con frenesí las manos del mayor no se podían quedar quietas, pasaban de arriba abajo las piernas delgadas de su gemelo no llegando a donde Bill casi gritaba que llegara sólo parecía ignorarle.

--Aah…aaahh…-- eran los pequeños gemidos que salían sin disimularlo de la boca del menor, se escuchaban tan sensuales que causaban estremecimiento en su hermano mayor, este con sus manos separo más las piernas de su hermano quedando pegados nuevamente de sus entrepiernas. Tom se inclinaba hacia delante, después hacia atrás, Bill no hallaba como acallar los gritos que querían salir de su cuerpo, los anteriores no se escucharían más allá de afuera del baño pero esos que le estaban provocando su hermano por esos movimientos sólo eran acallados al lamerse sus propios dedos.

El mayor miro esa acción en Bill, se puso frente a su rostro y le beso para acallar sus gritos e intensificar más esos roces.

El agua se movía al compás de los movimientos de ambos causado por Tom siguiendo sin descanso el vaivén en distintos ritmos torturando un poco a su hermano y Bill luchando por desaparecer cualquier distancia que le pusieran que le impidiera sentir más el calor de Tom.
Los gemidos de Tom comenzaron a escucharse dentro del baño tambien, las manos de Bill ya no hallaban si seguir rasguñando la espalda de Tom, aferrarse lo más posible a su cuello o dejar que sus manos tomaran cualquier otra cosa para sacar todas esas emociones que le estaban volviendo loco.

--Aah…Tom…Aah…-- Bill sin querer llego a las llaves de la regadera sobre la tina, haciendo que mojara el cuerpo de su hermano mayor, al mirarle asi le deseaba aun más.

Tom bajo una de sus manos hasta la entrada de su hermano menor, metiendo uno de sus dedos a su interior poco a poco, Bill hizo una expresión de dolor al principio instantes más tarde pedía a su hermano que metiera otro más. El mayor sólo en esa ocasión complacería a su hermano menor, sin que se lo esperara Bill tomo entre sus manos la erección de su gemelo moviendo su mano con lentitud provocandole un doloroso placer a su hermano.

Los labios de ambos gemelos volvieron a fusionarse en un beso hambriento, Tom no dejaba el movimiento en los dedos que tenia dentro de su hermano y Bill aumentaba el ritmo de su mano sobre ese pedazo de carne de su gemelo.

Se escucho que tocaban la puerta, pensaron en ignorarlo hasta que la voz de su madre rompió ese encantador calor que se habían puesto.

-Bill, Tom ¿aún no terminan?-- Bill en ese momento sintió algo en su pecho, algo que le dolía y alejo a su hermano. Sintio mucho miedo.

-Todavía no mamá-- Tom quiso acercarse nuevamente a su hermano, pero Bill le alejo.

-Ok, abajo está lista la comida-- fue lo último que dijo su madre, los gemelos se miraban el uno al otro en silencio.

-Tom yo…-- trataba de explicarse Bill, Tom suspiró y se acerco a su hermano.

-Está bien, tranquilzate… sólo hemos estado jugando, no paso nada.

-Tom… sigue…-- dijo Bill mirándolo con deseo, Tom abrió sus ojos casi hasta salir de sus orbitas, –aún no hemos terminado.--El menor al notar la estática del cuerpo de su gemelo se subió sobre este, – ¿no quieres… sentirme más?-- Tom en forma de respuesta introdujo nuevamente sus dedos en Bill, sacando de su garganta otro gemido más. Siguieron sólo rozándose, no podían llegar a más, el menor puso sus piernas alrededor de la cintura de su hermano para acercarle y su pie pego con algo. Su mano curiosa fue hasta donde choco con el misterioso objeto encontrando al fin el jabón.

-Mira…-- le dijo Bill a su gemelo mostrándole el jabón, eso les habia cortado el deseo, Tom miro ese jabón que habia sido la excusa que habían puesto para seguir con ese juego. –He ganado-- dijo triunfante Bill parándose en la tina y moviéndose de un lado a otro sin salir de esta, Tom le miraba divertido y mientras el seguía parado con su mano tomo el miembro de Bill haciendo que se callara.

-Aquí tienes tu premio…--dijo Tom antes darle placer a su hermano.

Abajo su madre esperaba todavía que sus hijos bajaran, pero por los sonidos que escuchaba seguro se estaban peleando otra vez, subió con algo de enfado tenia que separarlos. Llego hasta enfrente de la puerta, puso su mano a centímetros de la perilla de metal para abrir esa puerta.
Pero se regaño a si misma quizás estarían disfrutando su tiempo juntos mejor les dejaría un rato más. Y cuando bajaba las escaleras escucho una expresión que sólo habia escuchado en una de las tantas películas porno que sus hijos miraban de noche, miro a la casa de a lado, seguro seria la vecina aunque la voz se le figuraba de alguna manera a la de su hijo menor. "No, no puede ser, estoy imaginando cosas" pensó ella.


Los gemelos ya estaban fuera de la bañera cada uno secándose su cuerpo teniendo pena de mirarse fijamente. Aquello se les habia salido de sus manos, Bill se regañaba a cada momento “¿Cómo me atreví a hacer eso?” se preguntaba a si mismo una y otra vez, Bill colocó la toalla encima de su cabello buscando otra para cubrir su cintura pero no la hallaba, se concentro tanto en encontrarla que no se dio cuenta cuando Tom le rodeo con otra toalla su cintura.
-Ten esta, me he traido dos por accidente-- Las manos de su hermano mayor rozaron nuevamente la parte mas sensible de Bill, al pasar por ese lugar Bill colocó sus propias manos sobre las de su gemelo no queriendo que terminara el toque.
-¿Quieres secarme…Tomi?-- Tom sonrió y su lengua por detrás recorrio el cuello del menor, sólo era uno de los tantos juegos con su hermano, nada más que eso.

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