Nombre: 'Mond' (Karla Patricia López de Luna)
Título: "¡Buscáte una vida!"
Resúmen:
Uno de los gemelos le demostrara al otro que puede estar con o sin él a la perfección, aunque ignoran ambos las consecuencias que esto traera consigo.
Género: Romance (?)
Clasificación: Mayores de 13 años (?)
Capitulos: 8
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Capitulo I. "Blanco."
Después de un arduo día de trabajar grabando el nuevo video para promocionar su disco Bill estaba descansando tumbado en su cama, sus amigos estaban cada quien en sus asuntos, Tom estaba por salir, Bill lo miro pasar se levanto y fue para preguntarle:
--¿A dónde vas Tom?
-Con mi nueva novia—dijo tal vez sin darle importancia a la vez que se ponía encima de sus hombros una sudadera negra.
–Ah... y ¿cómo se llama?—preguntó Bill.
-Mm… no lo recuerdo, sólo de digo amor-- dijo Tom.
-¡¿Cómo es posible eso?! ¿Qué no sientes amor por ella?— dijo con sorpresa el chico de cabellos negros.
-Na—dijo Tom volteando a ver a su gemelo–. Solo quiero acostarme con ella, ya podrías comenzar a salir con chicas, no deberías seguir teniendo ilusiones con eso del amor verdadero hermanito.
-Pues… puede que si exista.
-Si lo sigues esperando te quedaras solo—Mencionó Tom, abriendo la puerta listo para comenzar la caminata hacia donde había quedado con su chica.
-¿Puedo ir contigo Tom?
-¿Qué?—Gritó Tom, mirándolo sorprendido.
-Si ella no te importa, pues… de paso y pasamos un rato juntos.
-Por favor Bill, que tontería, debes empezar a alejarte un poco más de mi ¡consíguete una vida!—fue lo ultimo que escucho decir de Tom antes de que él le cerrara la puerta casi en su cara, Georg y Gustav habían escuchado claramente sin quererlo la charla entre los gemelos, Bill seguía ahí parado.
-Sólo…quería un tiempo contigo, estupido— lágrimas empezaban a salir de sus ojos, él al sentirlas fuera de sus ojos, las quitaba con violencia.
-Bill… ¿estás bien?—preguntó Georg dirigiéndose a donde estaba parado el menor de los gemelos temeroso de la reacción del mismo.
-Le mostrare…—dijo Bill apretando sus dientes y puños--. No lo necesito—Bill empujo a sus amigos encerrándose en su habitación, ambos pensaron en dejarlo solo al menos hasta mañana para que estuviera más calmado, quizás como siempre a la mañana siguiente se le olvidaría.
Tom llego ya amaneciendo, había logrado despertar antes que su novia y para evitar cualquier tipo de compromiso le hizo una carta en donde terminaba con ella después de su noche “pasional” que no había sido como Tom se llego a imaginar. Decepcionado, se hizo el dormido hasta que la chica fue atrapada por los brazos de Morfeo, cuidadosamente movió su cuerpo de esa cama y se fue.
A veces llegaba a creer que lo que decía su hermano se haría realidad, que se hartaría de solo tener relaciones fugaces, quería sentir algo más verdadero, pero tampoco quería tener a Bill pegado a su vida, no porque no quisiera… sólo que…
-Buenos Días Tom—le saludo Georg tumbando la gorra del gemelo .
–Hola.
-¿Hasta ahora llegas? Debió estar muy bien tu noche—comentó Georg, sirviéndose un poco de cereal.
-Para nada…fue un asco, sólo que no me dejaba escapar—Tom recordando la noche, se hundió más en aquel sofá.
-Uh… otro día será mejor, de todos modos es tu novia— dijo Georg.
-Pues… la corte justamente hoy—dijo Tom poniendo sus manos detrás de su cabeza.
-Que cruel eres… pero bueno, así eres tú—dijo Georg suspirando, luego metiéndose una cuchara de cereal a la boca.
-Hola chicos—saludo Gustav bostezando aún, yéndose al baño para darse una ducha rápida.
-¿Y Bill? ¿No se ha despertado? ¡Que flojo! Hoy tenemos una sesión de fotos—dijo Tom parándose para prepararse un café y soportar unas horas despierto.
-Deberías hablar con él por lo de ayer— le comentó Georg, tragando lo que tenia en su boca.
-Naaa, no es importante, además fue la verdad… ¿escuchaste?—Tom estaba echando las cucharadas de café a la taza, cuando Bill al fin salio… pero a diferencia que él, Bill ya estaba arreglado.
-¿Te dormiste así o qué?—le preguntó Tom dándole un golpe en su brazo.
-No, me desperté antes, estaba escribiendo un poco mientras ustedes despertaban—Bill tomo un plato, tenia una cara como de indiferencia, no con su sonrisa de todas las mañanas, se había vestido con un pantalón color negro y una playera roja con cráneos negros estampados por todos lados, algunas pulseras con picos y una cadena alrededor de su cuello. Su cabello no estaba tan esponjado como lo hacia últimamente. Sus ojos delineados por negro y sombra roja. El celular del pelinegro empezó a sonar.
– ¿Bueno?... si, no tardo… claro, jajaja, no, para nada… ¿eh? No, iré solo… naaa... ok, ok… si, nos vemos, adiós— después de esa frase, el pelinegro colgó.
-¿Era David?—preguntó Georg.
-No, es una llamada de… un amigo, sólo desayunare y me iré.
-Pero…—dijo Tom volteándolo a ver a su gemelo.–¿Y la sesión de fotos? ¿La olvidaste?
-Mmm… le llamare a David para que la posponga para mañana, tengo cosas que hacer—Tom no se la podía creer… Bill estaba empezando a hacer su berrinche.
– ¿Por qué haces esto? ¿Es por lo de ayer?— dijo Tom.
-En parte—contesto Bill, -dijiste que me consiguiera una vida ¿no? Eso estoy haciendo… y veras que tengo una mejor que la tuya, adiós—Bill tomo una mochila que estaba en uno de los sillones de aquel cuarto, sus llaves y se fue, Tom iba a seguirlo pero Georg le tomo del brazo.
– ¡Déjame! Ese loco no se saldrá con la suya, es un niño mimado.
-Esta vez, mejor será que lo haga, para que no sea tan solitario…déjalo—dijo Georg pidiéndole a Tom con sus ojos que lo comprendiera, Tom arrebato su brazo de la mano de su amigo.
–Está bien…--escucharon un ruido… se asomaron por una de las ventanas y observaron al menor de los gemelos subiendo a una moto
– ¡¿DESDE CUANTO ESE IDIOTA TIENE MOTO!?— gritó Tom, Bill se puso su casco, y dio marcha hacia su destino.
La duda no dejaba la mente de Tom, pensaba y pensaba ¿que estaría haciendo Bill en este momento? ¿Con quién? Seguro que con Andreas… ¡claro! Se dijo a si mismo Tom, agarro su celular y le llamo al rubio.
– ¿Hallo?—Respondió del otro lado de la línea Andreas.
-Hola… ¿está Bill contigo?— preguntó Tom.
-¿Bill? No para nada, estando en hasta países distintos seria algo….raro ¿no?
-Pues… ¿en dónde estas?
-En Rusia—respondió el rubio, –con un amigo que me invito a una fiesta de DJs.
-Entonces… ¿con quien está Bill?—pensó en voz alta Tom.
-¿Le ha pasado algo?... si quieres le llamo y así sabemos en dond…
-¡NO!—interrumpió Tom– Seguro que lo hace para molestarme… perdón Andreas, que te diviertas.
-Ok…si no encuentras a Bill, llámame.
-Si… adiós—colgó… ¿con qué amigo había ido Bill? En su mente ahora reinaba esa pregunta. Se quito la ropa de camino al jacuzzi y se metió para relajarse, Gustav junto con Georg habían salido para hablar con David de lo de la sesión de fotos.
El tono del celular de Tom se escuchaba por toda la habitación.
-¡Demonios¡Justo ahora!—salió rápidamente del agua para buscar su celular, no lo encontraba, se estaba desesperando hasta que al fin lo encontró –¿¿Si??
-Tom, solo hablo para avisarles que llegare algo tarde—era Bill, había mucho ruido en el fondo y no se le escuchaba con toda claridad.
-¿¿Qué??
-¡¡QUE LLEGARE TARDE!!— gritó Bill.
-¡No me grites!... pero ¿con quién andas? ¿En dónde?
-Eso no te importa—respondió Bill secamente--. Sólo les aviso para que no se preocupen, adiós—Bill corto la llamada.
Tom se quedo mirando al teléfono, y lo aventó contra la pared pero no le paso nada sólo reboto golpeando su pierna
– ¡ Maldito teléfono!—Lo piso con sus pies descalzos y regreso al jacuzzi.
Él no salio de la habitación del hotel. Pensar que Bill estaba haciendo algo que él ignoraba le estaba comiendo por dentro. Siempre que salía con tal o cual chica, en su pensamiento estaba su hermano… le daba un poco de alivio que él no estuviera con alguien como él mismo lo hacia, y no se lo imaginaba de tal manera, le molestaba a veces que Bill estuviera en al menos la mayoría de sus pensamientos. Sus parpados se cerraron un momento, intentaba relajarse y sacarse las mil ideas que se formaban respecto a su hermano y su salida a quien sabe donde con quien sabe quien.
-Ha de andar paseando solo… es una jugarreta suya para desquiciarme…si, seguro sólo eso.
Pero las horas pasaron… hasta que dieron las dos de la mañana, Tom seguía sentado en el mismo lugar todo el día, Gustav se levanto por algo de leche y miro que el mayor de los gemelos seguía estático, esperando tal vez a Bill.
–¿Por qué no duermes Tom?—Le dijo gustav acercándose al sillón en donde estaba el sentado en su mano derecha tenia su vaso con leche y con la otra se estaba rascando su estomago.
-No, hasta que él llegue—dijo Tom,Gustav se rió.– ¿ De que te ríes?—Molesto le preguntó Tom.
-Pensé en que haces exactamente lo que te molestaba de Bill ¿recuerdas? No durmió nada por esperarte y al final hasta lo peleaste por eso, que él no era tu madre para andar cuidándote todo el rato—Tom se molesto más por ese comentario…. Era cierto, estaba haciendo lo mismo que se juro no hacer pero jamás llego a imaginar que Bill haría algo sin él.
–La diferencia es que… es mi hermano menor… además Bill… él no...—Gustav puso una mano en el hombro de su amigo.
-Sólo trata de cambiar para que su alrededor cambie, ponte en su lugar Tom, a él no creo que le guste tu ritmo de vida… con el tiempo se le pasara, por ahora dale libertad—Gustav le dio un pequeño buenas noches a Tom, caminando de nuevo hacia su cuarto.
Un pequeño sonido metálico se empezó a escuchar, y unas… ¿risas? Tom se levanto y rápidamente fue hasta la puerta, al abrirse encontró a su hermano con un chico y dos chicas, riéndose de quien sabe que.
El chico parecía tener un estilo algo…emo. Su cabello era de un color azul-negro, el ojo que se le podía observar era de color miel, su piel blanca, tipo de porcelana, sin ninguna imperfección visible, ni un solo lunar, su forma de vestir era con una playera de rayas rojas con negro. Un pantalón de mezclilla azul claro, unos centímetros más alto que Bill. Las chicas… una rubia con ojos cafés, con tez morena clara. Tenia un cuerpo bonito, más bajita que Bill. La otra chica tenía su cabello negro, ojos azules, piel más blanca que la del chico, de la misma estatura que la otra chica, tenía demasiado busto, ambas iban vestidas con mini-faldas y ombligueras, pero la rubia de colores pastel y la del cabello oscuro en un estilo más gótico, con colores oscuros y con botas.
-¿Sigues despierto Tom?—las personas pasaron como sin nada –. Es allá, en la habitación al fondo, pasen en seguida voy.
-Qui… ¡¿quiénes son ellos?¡ ¿En dónde estabas?!—Tom ya le estaba gritando a su hermano, tomándolo de los hombros y agitando su cuerpo, Bill de un golpe lo alejo.
–Eso no te importa, sólo vete a dormir y déjame en paz—Bill ya se iba para su cuarto, pero Tom se puso frente a él –¿Te quitas?—Bill le dirigía una mirada fría.
-¿Qué piensas hacer con esos? ¡¿Desde cuándo dejas que cualquier persona?!...respóndeme, soy tu hermano—le reclamaba su hermano mayor, Bill comenzó a reírse cínicamente.
-Lo eres, pero no eres dueño de mi vida, vete con tus… “chicas” y déjame solo—Bill camino, quitando a su hermano, metiéndose a su habitación y cerrándole con seguro desde adentro.
-¡Ábreme Bill!—Tom estaba afuera, golpeando la puerta pero dentro lo ignoraban, Bill encendió el reproductor de música que había comprado, se escuchaba un rock algo pesado no dejando que lo que pasaba dentro llegara a los oídos de Tom, Tom se sentó afuera de la puerta de su hermano… pero la música siguió hasta la mañana siguiente.
Abrió sus ojos cuando los rayos del sol chocaron con sus parpados cerrados, estaba lejos de la habitación de su hermano, y en la sala de ahí, estaba el chico emo y Bill platicando animadamente, Tom se levanto adolorido por la incomoda forma en la que concilio el sueño, se sentó en medio de ambos.
-¿Quién eres tú?—preguntó Tom al chico que había acompañado toda la noche a su hermano en su misma habitación… ni se imaginaba lo que aconteció, Bill hizo un sonido de fastidio, cruzo sus brazos y recargo su espalda en el sillón.
-Alexis, mucho gusto—aquel chico le extendió una mano a la que Tom nunca respondió, él la volvió hacia su cuerpo se levanto y dijo :–Billy¿mejor nos vamos ya?
-Claro—Bill se levanto del sofá, pero Tom con una patada tumbo a su hermano.
–¡IDIOTA¡ ¿Qué te sucede?!—el chico jalo a su hermano con ambas manos de su playera, encontrándose sus rostros.
-Hasta agresivo te has vuelto hermanito—Tom le sonreía de una forma extraña
-¿Tengo que golpearte para que me dejes en paz?— dijo Bill a su gemelo, Alexis puso su mano en el brazo de Bill y dijo:
–Vamonos, no hagas esto—Bill aventó al sofá a su hermano, dijo un adiós entre dientes y se fueron.
Tom se paro lentamente hasta una de las paredes y comenzó a golpearla hasta que sus puños sangraron… no podía pasarle esto ¿Por qué sentía tanto enojo? Ahora Bill no le estaría acosando sobre que hacia, con quien, por que, ya no estaría esperándolo, ni estaría con él mas que en la banda, era lo que siempre había deseado Tom… por eso aquel dicho…ten cuidado con lo que deseas, porque ahora anhelaba matar a aquel chico para que Bill volviera a ser el mismo.
"Tonterías", pensó Tom .
–Yo he sido el culpable de esto…no ese estupido emo—dijo Tom, Gustav entro en la habitación encontrándose a Tom con sus puños con sangre.
–Tom… ¿qué ha pasado?—Tom lo miro con tristeza en sus ojos
–Nada…
Georg también entro en aquella habitación, habían estado fuera arreglando algunas cosas desde muy temprano.
–¿Bill ya se ha ido?—Tom asintió, camino hasta el fregadero para echarse agua fría en sus manos.
-Creo que ya esta saliendo con alguien—dijo Tom sin mirarlos, Georg se sentó en una de las sillas de la mesa que había en ese lugar, mientras que Gustav buscaba algo en la nevera para comer.
–¿Está bien no? Creo que hoy saldrá a otra fiesta-- comentó Gustav.
-¿Te ha contado algo?—Tom puso sus ojos encima de su amigo.
-Un poco, sólo miramos los dos como dos chicas salían de la habitación de Bill, luego un chico que se sirvió algo para comer, un tal Alexis y Bill nos contó que el lo había invitado a una fiesta, no nos contó más-- dijo Gustav.
-AH…—Tom después de quitarse toda la sangre de sus puños, busco algunas vendas por ahí para cubrirse las heridas.
-¿Estás bien Tom?—preguntó Georg preocupado por su amigo.
-Si, estas heridas no son nada, se ven peor de lo que duelen—Georg ya no dijo nada más, a eso no se referia sino al distanciamiento entre ambos gemelos, Tom ya tenia record de no salir a pesar de que tenia muchas personas con las cuales salir, ya las evitaba, además de que por alguna desconocida razón, su celular se había roto.
-¿Piensas salir hoy?—Gustav le cuestionó para quitar ese incomodo silencio.
-No, no tengo ganas, sólo me quedare aqui.
-¿Esperando a Bill? —Georg había sólo pensado eso… pero se le había salido de su boca.
-Eh… no, sólo descansando—dijo Tom, sentándose en esa mesa ya sin decir una palabra más.
"No tengo que ser egoísta", pensaba Tom, "él ya esta haciendo su camino a parte del mió", en algún momento tenían que separarse pero… el chico de rastas se cuestionó: "¿tuve que ser yo quien lo empujara a otro?"
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1 comentario:
mi puntacion es un 6 para ete fic ^^
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